LA MARAÑA


Viendo la serie documental “El fiscal, la presidenta y el espía" he visto con claridad lo complicado que puede ser encontrar la verdad o, simplemente, distinguir entre medias verdades y mentiras a medias. 
Ni siquiera es fácil dilucidar dónde hay una verdadera verdad y dónde una mentira que parece verdad. Viendo la serie he llegado a la conclusión de que en el mundo de la política, y en el del periodismo, la verdad y la mentira se funden formando una maraña inexpugnable, pero no solo en Argentina, si no en cualquier país del mundo.

La serie trata sobre la muerte del fiscal argentino Alberto Nisman cuyo fallecimiento se planteó en principio como un suicidio, tras denunciar la implicación de CFK en los atentados de la Amia en Buenos Aires en el año 1994. 
Tras ver los seis capítulos de la serie, la conclusión más importante es que la verdad se diluye con el exceso de información, con lo cual, el llamado “cuarto poder” trabaja de forma consciente, o inconsciente, para ocultar la verdad y convertirla en una maraña de datos indescifrables. Sus herramientas son la multiplicidad de canales y medios periodísticos, las filtraciones, los testimonios, los rumores, las entrevistas, los juicios paralelos, las reconstrucciones… El único vencedor en esta maraña de informaciones cruzadas es el poder de enmarañar.

El documental “El fiscal, la presidenta y el espía" es un gran trabajo de Justin Webster (“Muerte en León”), con guion de él mismo y de Martin Rocca, sobre los atentados de la Amia y la muerte del fiscal Nisman. Como documental es perfecto, pues plantea todas las investigaciones abiertas, entrevista a todos los que tienen algo que decir sobre el caso y no toma partido por nadie, ni por ninguna teoría, pero su gran conclusión, por lo menos para mí, es que la verdad queda atrapada en la maraña que crea el exceso de información.
+datos sobre la serie, en la web de MOVISTAR+