LA NUEVA NORMALIDAD


Desde que, a mediados de marzo, el mundo que conocíamos desapareció, una infinidad de palabras y conceptos se han colado en nuestras vidas con la “sana” intención de cambiarla. Entre todas, hay un concepto que me preocupa, es ese que llaman ‘nueva normalidad’.

Todos sabemos lo que es la normalidad, es decir, la costumbre, o el estado natural de las cosas, sin embargo, ya estamos dentro de una ‘normalidad’ en la que priman sólo dos cuestiones: sanidad y seguridad. Esto lo hemos aceptado como algo transitorio y nos hemos quedado confinados en esta especie de burbuja, con la ilusión de la vuelta a la normalidad, la de verdad, pero parece que en realidad hacia donde vamos es a una ‘nueva normalidad’. 
“El País” intentaba el pasado fin de semana hacer un retrato lógico de esa ‘nueva normalidad’, sin embargo, esta no debería ser más de lo mismo, o sea, una sanidad vigilada y pseudo confinada. 
Personalmente creo que esta es una buena oportunidad para construir un mundo nuevo donde todos tuviéramos y aceptáramos los mismos derechos y obligaciones, sin importar raza, sexo, o clase social. Un mundo en el que nadie tuviera que comer animales sin control y sin higiene, un mundo en el que todos supiéramos que ingerir desinfectante no es bueno para la salud. Un mundo, en definitiva, en el que no existiera contaminación ni sobreexplotación... 
Y esta 'nueva normalidad' podríamos conseguirla entre todos, sólo tenemos que evitar ese deseo innato que sentimos los humanos por odiarnos y destruirnos...