DESCANSO


El descanso está sobrevalorado, si, si, sobrevalorado, descansamos más de lo necesario, y eso es peligroso, porque quita las ganas de trabajar...


Hace unos días viendo una entrevista de los 70 a José Luis López Vázquez, el presentador, José María Íñigo, le preguntaba cuánto llevaba sin descansar dos días seguidos y López Vázquez lleno de alegría confesaba que llevaba años sin descansar más de dos días seguidos. 


Y es que para los que trabajamos en la "cuerda floja", o sea, en temas artísticos, culturales, o simplemente como autónomos, el tener trabajo de forma constante es una alegría, porque cuando descansamos, no estamos descansando, estamos "no-cobrando" y eso cansa más que trabajar. 

"El trabajo es salud" decían mis abuelos y tenían razón, porque la salud se consigue evitando enfermedades y para ello hay que tener unas medidas higiénicas adecuadas y también una buena alimentación y un lugar idóneo donde vivir... Y esas cosas, que yo sepa, sólo se consiguen con dinero y, por lo menos en mi caso, el dinero sólo llega trabajando, o teletrabajando, que para el caso es lo mismo.  

Por eso, me gustaría no descansar este verano, pero no sé si tendré tanta suerte.